Poco tengo que añadir a los argumentos que tanto desde Fogonazos como desde El PaleoFreak han dado a la lamentable columna del sr. de Prada sobre el creacionismo. Y digo lamentable por muchas cosas, porque creo que la evolución y los puntos comunes en el ADN de todo ser vivo están más que claros a día de hoy, pero sobre todo porque se nota a la vista que este caballero con ínfulas de periodista (y por ende, de documentalista) ni siquiera se ha documentado, no sólo sobre el evolucionismo que ataca, sino tampoco sobre el creacionismo que defiende.
Bueno, sí. Sí que voy a añadir algo. Concretamente a esta afirmación que hace el sr. de Prada al final de su artículo:
«¿Y qué descubrimos en las paredes de dichas cavernas? Descubrimos que nuestros antepasados, que el imaginario popular ha caracterizado como rudos y primitivos, pintaban; descubrimos que poseían una sensibilidad inalcanzable para cualquier animal; descubrimos que estaban poseídos por la gracia del arte, una gracia que no bendice a ningún animal, ni siquiera en sus expresiones más balbucientes o rudimentarias.»
Pues mire, sr. de Prada... los monos también pintan.







Leralion
30 sep 2008 | 03:05 PM
Pero atribuirle sensibilidad al chimpancé es un error. Lo que hace sólo es imitación. Le dan las pinturas, los pinceles y las pautas. Pero la expresión jamás la verá. No es más que otro argumento demagógico de los demonios pro-evolucionistas. El diseño inteligente tiene que ser correcto. Ya lo dice su propio nombre. Es inteligente ¿no?
manuel h
30 sep 2008 | 05:01 PM
¿qué pasó en esas cuevas??
pues nada, esto bien trabajado, ya tenemos otro Lourdes, o más!